Los lobos y zorros pueden causar problemas a los humanos y a otros animales por varias razones:
Pueden atacar al ganado o a las mascotas, causando pérdidas económicas y emocionales.
Pueden transmitir enfermedades a otras especies, incluyendo a los humanos, como el parvovirus, la hepatitis infecciosa, la influenza, la brucelosis o la leptoleptotirosis.
Pueden alterar el equilibrio ecológico al competir o depredar sobre otras especies nativas.
Los principales métodos para ahuyentar lobos y zorros son:
Hacer que tu terreno sea menos atractivo para ellos, retirando las sobras de comida, el agua estancada, los abonos orgánicos y los objetos pequeños que puedan llamar su atención.
Obstruir el acceso a los espacios cerrados que podrían utilizar como madrigueras.
Utilizar dispositivos de iluminación disuasoria, ultrasonidos, o ahuyentadores bioacústicos para asustarlos y alejarlos.